El
gigante hindú es otro país de
extrañas costumbres,
también en torno a la mujer aunque quizás estas pequen de ser aún más
ofensivas.
De
las cuatro castas existentes, especialmente las más pobres
viven con pavor el nacimiento de una niña por la cantidad de dinero que supone
acumular en el futuro. Toda mujer al cumplir la mayoría de edad debe estar
casada con un hombre (muchas veces elegido por catálogo) a cuya familia se le
obsequia con la llamada dote, una gran suma de dinero para mantener a la misma,
la cual no aceptará a su "nueva hija" hasta que de a luz a un hijo
varón, como mínimo.
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